13 de julio de 2009

Cincuenta y Tres -Mi Madre-

Que si esto no te queda bien. Que si lo que hiciste estuvo mal. No me gusta esto. No me gusta lo otro. Que naca. Como se te ocurre ir a tal lugar. En qué estabas pensando. No hagas esas caras. No digas eso. Y un etcétera sin final de críticas devastadoras, de comentarios hirientes que sin lugar a dudas viniendo de quien vienen te hacen la vida un tanto más gris.

Ella es quien guiaba mis pasos, mi suerte, casi todo de mí. Hasta que un día decidí volar yo misma. Y creo que sigue sin perdonármelo.Un día me hice mujer dejando a un lado a la niña que no daba un paso sin consultarla... Quizá fue muy pronto para ella, o el camino que elegí no fue el correcto. Quizá fue todo lo contrario a lo que esperaría de mi.
Tengo casi veintiséis años en este mundo, un mundo a lado de ella... Para ser sincera no recuerdo una sola palabra de aliento para seguir adelante. Creo y a veces quiero pensar que su manera de decir las cosas (a mi) es sólo para que yo me esfuerce más. Pero a veces... Sólo me provocan una enorme tristeza, me da en la madre cada que puede, y sí, lo sabe hacer muy bien. Ni en mis logros más grandes ha tenido un detalle para decirme que voy por buen camino. Siempre está ahí, siempre... Donde yo estoy ella está. Pero cuando volteo a verle la cara,esta se le distorsiona un poco, o un mucho más bien. Y cuando estamos a solas, me muestra toda la lista de errores que tuve, hasta que yo me encuentre más pequeña que de costumbre, y me escurra por algún lado a beberme las lágrimas que suele provocar con mucha frecuencia.
Todos, siempre dicen que hay que tomar las cosas de quien vienen. Esa frase es bastante mala y triste para mi. Las peores cosas y las peores críticas siempre bienen del lado que más me duele.

Yo por ella podría darme en la madre con cualquier pendejo(a) que se le ocurra hablar o si quiera pensar de manera negativa de ella. Y lo he hecho. Y creo que no lo sabe. He sacado la cara por ella en más de tres ocasiones, y tampoco lo sabe. He perdido muchas cosas, sólo por no aceptar que le falten al respeto. Y claro. Tampoco lo sabe. Y no tiene mucho caso que lo sepa, no pretendo nada con eso. Sólo lo hago por que a pesar de todo. La amo.

Y sobra aclarar que lo volvería hacer chingomil veces, sin importarme el resultado.

Espero que cuando llegue el tiempo de hablar y de decir todo lo que tengo guardado aquí, y en mi corazón, tenga un lugar a donde podamos ir.




Una Palabra Al Aire. Son Como Las Hojas Que Van Cayendo.

2 comentarios:

Any dijo...

Bueno.
Primero: No te vuelvo a decir que tomes las cosas de quien viene.

Segundo: No te hace bien guardarte tanto dolor y tanto llanto y pienso que hay formas de decir las cosas sin herir tanto o sin tener que hacer un mega pedo por esto.

Tercero: Mi casa es tu casa, cuando gustes.

Se que es poco factible, pero solo quería que lo supieras.

dracco dijo...

alejandra, las palabras van a doler cuando vienen de un ser tan querido y tan respetado, lo cual no significa que pueda tener toda la razón, creo que eres una mujer con bastante capacidad y muy inteligente, y por suputesto que tienes que encontrar tu momento para volar en solitario, que en tucaso ya no sería así, llevas un vuelo acompañado, está tu hijo Alex, es por él por quien debes luchar día con día, por un mejor futuro, no sólo para ti, sino para ambos.

ánimo, sabes que puedes contar con nosotros.