11 de agosto de 2009

Parte Sesenta Y Uno -Raro-

De unos días para acá siento que todo está girando y regresa al mismo sitio. No han pasado muchas cosas, o tal vez sí, pero es de sobra sabido que si las cosas no pasan como querías, haces de cuenta como si no pasó nada.
El domingo fue raro, sentada en una banca de la zona rosa de morelos lo vi. Me dio lástima, me dio coraje. Pensar que existe en este mundo, y pensar que habita en estos mismos lugares, y que es tan común que quizá pueda verlo en el parque, en la calle, en la tiendita de la esquina.
Muchas veces temía que eso pudiera pasar, pensar que acaso las horas nos juntaran y no saber yo que hacer, como actuar, que decir. Pensar que pudiera tener la desfachatez de acercarse y mirarme de frente, con ese orgullo que según él siempre lleva encima. ME dio lástima ver como caminaba, su cara, creo que jamás la olvidaré. Tan triste, tan obligado, tan aburrido, podría asegurar que no es feliz, no es lo mismo ver una fotografía a ver la imagen en vivo y a todo color de la persona.
Creo que al final de todo, sigo siendo yo misma, que no cambié, o más bien, que volví a ser quien era y que cuando estaba con él no podía, o no quería, o por pendeja me ocultaba bajo sus pasos.
¡Já! Que estupidez, dejar de ser quienes somos por querer ser quienes quieren que seamos. No recuerdo bien lo que pasó o como fue que me di cuenta que no quería seguir encerrada. Sólo pasó.
LA libertad, la libertad es un acto de valentía es decir, yo estoy aquí, soy así y mirarme, no me da pena ser como soy.
Hace mucho tiempo que decidí ser siempre como soy, sin cambiar nada de lo que tengo, cuando no estén dispuestos a también amoldarse a mi.
Que tristeza ver las miradas de antes, las manos de antes. Diferentes.

Amo mi felicidad, amo mi libertad, amo querer besar, abrazar, caminar, tomar de la mano a quien sea, cuando sea, como sea. Y que no tenga que dar alguna explicación, una promesa o una señal de que regresaré.
Hoy y todos los días, soy YO y me vale madre.

Uhmm... Pensé que no tendría mucho que escribir,pero así suele pasar, hay cosas que aunque no quieras salen, y sobrepasan los dedos y las situaciones.

Tengo una ilusión, chiquita, está ahí, me gusta,me quiere, me atrae... ME quiere llevar entre sus brazos, yo sólo me dejo llevar.

Mis labios están disponibles.








Una Palabra Al Aire. Son Como Las Hojas Que Van Cayendo.

1 comentario:

Any dijo...

Lástima de pendejo, dejó ir lo mejor que le pasó en la vida.

Sea lo que sea esa ilusión me dá gusto que te haga escribir de nuevo, se te extrañaba por aquí.
:)