14 de mayo de 2009

Parte Veintiuno -Día Normal-

Nada mejor que tener un RockStar a lado, son buenos para mejorarte el ánimo. Rudos. Fuertes. La neta me caen bien. Me encanta como se convierte, de mañana es el niño más aplicado vestido de alumno ideal que va a su colegio con todas las ganas del mundo. De tarde; le duele la cabeza, está enojado, con calor y tiene hambre, todo eso junto no hacen buena combinación. Pero cuando todo eso acaba, y camina unos cuantos pasos hacia su guitarra. La toma con la mano derecha y se la acomoda para tocar con su hermosa mano izquierda. Cuando toma los cables y los conecta al amplificador, enciende su Laptop y pone una de esas canciones que mejor le salen. ¡Es lo máximo! Entonces es el RocKstar más talentoso del mundo y brinca y canta y grita y mueve la cabeza y ¡Es la onda! Al final... Le aplaudo con tanta fuerza y grito y lloro a veces. Entonces apaga todo, guarda su guitarra y me dice: ¡Aaay Má! Y me da un abrazo de esos achocolatados,dulces, con almendras, y yo le digo: Eres mi ídolo, te amo. Y él se ríe, así como suele reírse cuando le hago cosas que según él son ridículas pero igual las goza.Y de nuevo es mi bebé por las noches ya más noches, cuando después de bañarse se mete entre mis brazos y se acomoda en mi pecho para ver la tele juntos, y me platica cosas y yo lo abrazo tanto y él se deja.Hasta que se sus ojos se cierran poco a poco y se voltea de lado juntando sus manos como rezando. Las acomoda debajo de su cabeza y deja de saber del mundo. Y yo empiezo a verlo y a saborear cada uno de sus sonidos hasta que también debo dormir. Y me olvido del mundo también. Menos de él.
Hoy. Fui como todos los días a dejarlo a su colegio. La maestra me llamaba y yo acudí lo más rápido que pude, con las prisas me quedé con su lonchera en la mano.Así que después de hablar con la Profe. Fui a buscarlo, estaba ahí, tan dueño de todo rodeado de niños y niñas que reían y reían. Yo suspiré profundo, profundo y fui hasta él. -Se me olvidó darte la lonchera mi amor, ya te la puse en tu banco- Sí Má, respondió contento. Después todos los amiguitos y él empezaron a platicarme sus cosas y yo me reía y me reía con ellos. Hasta que tuve que irme... Siempre le doy un besito en la boca al despedirlo y le doy la bendición, pidiéndole a Dios que me cuide lo único que tengo. Cuando terminé con el Amén. Al darle el beso, voltea la cara y se lo doy en la mejilla. Todos los niños se despiden de mí. Y yo me quedé pensando: Justo así, en este momento, es cuando empiezo a entender por que es que mi mamá siempre quería darme un beso al despedirnos.
Mi bebé está dejando de serlo, y yo... Estoy empezando a creer que jamás dejará de ser mi bebé.



Una Palabra Al Aire... Son como las Hojas que Van Cayendo... Inanna...*

1 comentario:

Any dijo...

WEY, QUE LINDO TEXTO, EN VERDAD SE DISFRUTA TANTO SER MAMÁ, QUE NO QUIERES QUE LA ETAPA DE LOS VASOS DE LECHE CALIENTE Y LOS CUENTOS
POR LAS NOCHES PASE, PERO CADA DÍA QUE PASA ELLOS CRECEN Y NOSOTRAS NOS VOLVEMOS CIEGAS AL VER A NUESTROS BEBÉS CRECER.
FELICIDADES INANNA*.