23 de noviembre de 2007

Confusión.



¿Qué más da que no recuerde que andaba buscando?


Todas las puertas se han cerrado con candado y no puedo salir, me encontré con un montón de secretos que estaban debajo de la cama, separados con etiquetas de colores, cada una con un distinto nombre, supongo que debo pensar que estaré buscando algo por mucho tiempo, y por mi misma suposición deberé actuar como no lo he pensado.


Ya se me olvidó a que vine, de repente mis colapsos me traicionan, cada vez es más seguido, y despierto en un lugar que no se como se llama, y me vuelvo a regresar a no se donde, y me confundo cada día más, entre telarañas y malos entendidos consigo un boleto a no me acuerdo, para regresar a donde estaba, el problema será acordarme de dónde estaba, de cualquier forma no importa tanto, si he venido viajando por muchos lares, y en distintos tiempos, tanto que en mi maleta no traigo nada más que mi dirección, lo que sucede es que se me olvida que traigo equipaje.


Es inevitable que llegue el invierno, y con él los soles sin calor, y las lluvias con hielo, y tantas y tantas cosas, que conlleva ésta estación, la estación del tren que me llevará a donde seguramente me encontraré contigo… Una vez más, y es que también se me olvida que ya te olvidé, y que no te recuerdo con facilidad, pero tu siempre consigues llegar hasta donde estoy… Que raro… Consigues llegar hasta donde estoy, y eso que ni yo se donde estoy en este momento, y tú… Tú ya me viniste a invadir el espacio que no es mío, pero tampoco tuyo debería serlo, para el caso es igual, yo que vengo huyendo de ti, y tú que no me dejas a mi, y yo que me muero por verte, y tú que me ves y no lo haces.


Llevo dos horas de viaje, en esta cavidad justa para mi cuerpo frío, me da por dormir, sí, dormir, es que tampoco duermo, o a veces nada más, es que tampoco recuerdo como hacerlo, es que ya ves que cuando lo hacía estabas ahí para saber que estaba contigo… Que raro… Desde que te veo pero no te toco y desde que me voy de tu lado, pero me sigues a donde voy, no he dormido ¿será por eso que me estoy volviendo algo paranoico? No se, ni quiero saber, ni pienso en eso, ni pienso en nada, solo se que desde que te veo pero ya no te toco, me he vuelto enfermo, loco, aburrido, un orate común y corriente, un ser más, o un intento de humano, o lo que sea, como sea que me quieras llamar, pero lo que si tengo claro, es que… Sigo sin entender, por qué te dejé de amar.



Una Palabra Al Aire... Son como las Hojas que Van Cayendo... Inanna...*

1 comentario:

Antonio De los Santos dijo...

Ale, ex-adorada, pues ya ves, me medio puse el saco con tu poesía =P no cabe duda que me estas dejando atrás en eso de escribir =P pero bueno, la semana que entra pienso hacer algunos cambios en mis horarios y en otros detalles, tal vez sean pequeños, pero a partir de los pequeños detalles, se construyen grandes cosas ;), que andes de lo mejor cielo, y pues ya te toco conocer a mi sobrinillo Marco =), hasta siempre Ale =)



(¯`·._)ÐRÂkO «Dêr Mei§ter»(¯`·._)