14 de septiembre de 2007

El Puente


Me encontré caminando por un sitio desconocido, volteaba para todos lados, nada me era familiar y a veces, sentía que ya conocía cada espacio, y otras tantas eran totalmente desconocidas, como espacios vacíos.
Y me preguntaba -¿En qué momento llegué hasta aquí?- Y el silencio me llevó a las alturas, yo seguía caminando, tomado de no se que, mientras lo hacía, el tiempo pasaba, y mis pasos cansados hacían detenerme a observar de cerca, y aunque así; Cerca, seguía sin reconocer donde estaba… La confusión alteraba mis miedos, el temor, la oscuridad (siempre le tuve un miedo infernal a la oscuridad) era bastante para hacerme gritar, llorar, reír, todo en los mismos tres segundos… Yo parado y sostenido, sintiendo el aire y tal vez el sol; Me hice viejo y aún y con mi cabello blanco me escondía y seguía temeroso, incluso pensaron que estaba loco… Y yo no entendía por que a pesar de tantos pasos no me acostumbraba a no ver la luz del día… Y es que desde que llegué hasta aquí, simplemente ya no vi más, me perdí… Diario pasaba por el mismo puente, y diario pensaba ¿Qué podría pasar? Si me decidiera a abrir los ojos, gritaba y gritaba desesperado, pensaba que era yo quien tenía una pesa en mis pestañas… Y un día en aquel puente quise retar a mi destino quise arrancarme los lados oscuros de mi espalda, quise volver a lo que era, y tratar de olvidar la sensación de incertidumbre y… Sin pensarlo más intenté abrir los ojos… Pero… No pude, me quedé helado, casi desvanezco del susto, la oscuridad me aterra -¡Mis ojos no se abren!- Y esta vez la crisis fue peor… Hasta que el cansancio me venció, (a veces pasa eso) hasta que la semi-cordura entró en mi cabeza… -Mis ojos no se abren, por que ya estaban abiertos- Y mi destino no aceptó el reto y yo tuve que tomar un camino, entre vivir con el miedo a la oscuridad, o morir sin ver jamás.

Y en aquel puente me quedé para siempre, en las sombras, esperando lo que sea, queriendo acostumbrarme a vivir así, o simplemente caminar los días que falten sobre él, sin esperar ver el sol, caminando, simplemente caminando, volviendo a recorrer los caminos que sigo sin conocer.

Inanna*

1 comentario:

Antonio De los Santos dijo...

Hola ex-preciosa adorada, sabes, me alegro mucho de tener tu amistad, y si Dios quiere tal vez el año que entra pueda estar contigo físicamente, eso me gustaría mucho, tenemos a mi parecer, una linda amistad y para mi eso vale mucho. Desde que te conozco, la parte de ti que me has dejado ver, es de una niña como tu misma dirías "de uen corazón" =P y de lindos sentimientos, pero ademas, de una niña inteligente, trabajadora y emprendedora. Compartimos el gusto por el arte de la pluma y también eso me da mucho gusto. Te quiero mucho, te mando un abrazote a ti y al pequeño Ale.