14 de septiembre de 2007

Cinco Minutos.


Tomé de equipaje mis ganas, por abrigo me puse el llanto, y me fui a… No se muy bien donde, tomé mi tristeza y me colgué al cuello, mis ojos cansados de llover abrieron la puerta de la escalera del fondo, es en donde tienes que elegir.


Callé mis lágrimas, los silencios se quedaron pegados en la maleta de la esperanza, esperanza que no existía… Al llegar a la mitad, me quedé a esperar, esperaba que el olvido viniera por mí, que me llevara por los caminos inciertos.


¡Mi mente a muerto! Cinco minutos de silencio por mi conciencia, se derrumbó, quedó arrollada por el huracán que desató el conflicto emocional que has provocado en mi, en mi que ya no era yo… No me mires más, no llores por mi, no blasfemes, y, no me digas que te duele mi ausencia, voy a quedarme aquí, en la escalera que sube al cielo, y que baja al infierno, en la oscuridad de mi mundo, sólo con el reflejo de tus labios.Cinco minutos de silencio por mi conciencia que yo ya no se si existo, y si es así, que venga el olvido y me lleve entre sus manos.




Inanna*

1 comentario:

armando dijo...

tan chidos tus poemas alejandra voy a leer unos cuantos y copiar algunos atentamente tu mas preciado amigo( si claro aja ) el del chat(fernando) a quien mas odias